Saturday, August 13, 2005

Viejo San Juan

Debo tragarme
lo blanco de tus besos
por si te atrapase tarde
después del baño
o antes de la cama
cuando lo amargo
deba funcionar de apócope
a un nosotros
cuajado a la fuerza
en un billar

Thursday, August 11, 2005

Esto no es una declaración de amor.

Esto no una declaración de amor,
Es absurdo intentar explicar
lo ques oscuro por lealtad al eclipse,
o el detenerse de un auto
quen medio de la noche
es faro extraviado entre aceras,
que amanece
breve ciudad de hojalata y vidrio,
en la nada.

Esto no es una declaración de amor.
Es verso sin nombre
a falta de labios piadosos.
Cuentos de mamá al borde de la cama,
el rechinar impasible de los resortes
cuando mamá se va
y la sábana ya no es suficiente
pa amortiguar la espera.

Esto no es una declaración de amor.
Es lo imposible,
fatalmente parecido a ti.
Una caricia que no completa
el vértigo de encontrarte
al otro lado de mi mano
y que no se halle otra cosa que una boca
sin preámbulo de besos.

Una convocatoria de libros,
maltratados por dedos,
por dedos dolidos, dedos con rabia,
dedos largos como teclas de piano,
por dedos con dientes
dedos que nunca, dedos que siempre
dedos que a veces guardan un par de 5 dedos.

Esto no es una declaración de amor
porque no es más que otra denuncia
a la falta de constancia
entre un mal poema,
una terrible canción
y la salvación de un acorde
que nunca falla.


-Ariadna M. Godreau
.“Nada más” © 2005



- a Yeyo Lima...

tu cuarto
es un recoveco
de pequeñas manos,
de risas a destiempo,
una angustia del tiempo
que no vuelve
sino para arrimarse
al desengaño
que dejan los muertos
cuando aún respiran.


-Ariadna M. Godreau
.“Si preguntaras” © 2005

Wednesday, August 10, 2005

Te miro como si pudieras mirarme....

- Pa' Ulises, acá, sin Penélopes cerca


Te miro como si pudieras mirarme. Sin cíclopes posibles, sin este azar de jugar al Cortázar de los besos de pájaro. Desde el asiento de pasajero, que me ofrece el honor de ser testigo de un viaje directo a la vida que no seria tan larga si no fuera por estos tapones o ese vellón que pierdes al pagar el peaje. Te molestas, con cosas pequeñas: lo mínimo, que a mí me haría reír si no te observara. Observarte, como si no existiera naufragio entre dos orillas que no se conocen.

¿Has visto a nuestro alrededor? No se si los escapistas frustrados tengan el tiempo. No importa. Me gusta contarte sobre lo que conoces. Por si miraras, pa regañarme porque me estoy volviendo loca o ignoro mucho de lo que tu ya conoces. Ojos que digan “irremediable”, pero que digan. Aquí hay tanto autobús, tanta promesa de tren, tanta alternativa inteligente en caso e’ cambio exacto. Tanto, y todavía no se como salvarte de la duda, de esta colección de humo, cemento y graffitis que no me dicen nada. Que no hablan. Tampoco esta vez volviste el rostro.

Es usual. La conversación languidece, en la radio los espacios comerciales proliferan como hongos. Si los árboles hablasen, la palabra sería un delito muy verde. Tu y yo, plástico libre, en un silencio inocente. Pero muy distinto. Aún no me miras pero no te culpo. Como no te culpo cuando pones pie en el acelerador y las gomas se van tragando los cráteres que habitaría un Bugs Bunny. Claro, si aún nos quedara el tiempo pa ser los niños que nunca fuimos.

Pienso en voz baja. Te abrazas al volante, que es un osito de peluche que aún guarda el olor de mamá después de ducharse y te entiendo, colega. A mi también me dan ganas de salir corriendo, de intentar contigo el papel de Houdinni tropical, ese que llevas a todas partes. Pero a mi no me sirve, me queda chico. No me da el espacio pa poner las alas y no me las quito porque no hay donde guardarlas. Tu baúl es un recoveco de poesías partidas que nunca te di.

Los cigarrillos son una balsa infalible al exilio. Sé que te divierte mucho contar las líneas de la carretera o desear un híbrido que te ahorre filas multitudinarias, por eso jamás te pido un encendedor. Esos que me voy robando o regalando, como si tuviéramos un tráfico de comunismo incendiario en los bolsillos. Encender un fósforo, fallar en favor de la brisa y reintentarlo matan 4.5 segundos. Son mis aliados. Y el humo, no hay que explicarlo.

Planteo charlas filosóficas con el retrovisor, este me promete que no todo será cierto. Sonrío, porque miente. Magnifica al Universo, que es tan pequeño, tan frágil, tan incapaz de soportar este frío de caribes apocalípticos. Lo distante se ve más grande. Patéticamente poético. Ahora soy yo la que me resisto a mirarte.

Me voy dando cuenta de que la autopista es interminable. Hay que ser como los pájaros. Si quedan alas. Tengo una mano que se hace cómplice de la fuga a ninguna parte. La ventanilla sería una azotea muy alta y mi muñeca una señora muy pequeña jugando a la muerte. No se suicida nunca porque es de mala educación morirse en mitad del tránsito. Las interrupciones deben ser evitadas a toda costa, aligerar. Mis 5 dedos cabalgan el viento, combaten. Siempre hay una resistencia, abrirlos lo más posible. Agradezco tu prisa, arena idónea. La brisa, más violenta, golpea la palma de mi mano con la furia inocente de niños pequeños pateando el vientre materno. No me hagas caso.

Te hablaría de tantas cosas, si solamente miraras...


Monday, August 08, 2005

On Blogs...

Bueno, estoy algo cansada de Livejournal (too much drama) y Myspace es demasiado popular, asi que decidí comenzar un nuevo blog, con menos gente donde pueda poner mi poesía, mis descargas y todas esas conversaciones que tienen la habilidad de exasperar-aburrir ppl around me. I just hope nobody comes to fuck with me around here....

Much love...